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lunes, 14 de junio de 2010
Carta del Padre Martin Lasarte desde Angola
domingo, 6 de junio de 2010
ROPA SIN DEFECTO. NO CHAINS
Fuente: http://blogs.rtve.es/ vicenteromero/2010/6/6/ropa- sin-defecto-laboral-fabrica (RTVE.es)
(Desde Buenos Aires)
Quienes rechazamos la ropa de marca --para repudiar los abusos cometidos por las grandes corporaciones textiles en talleres de los países empobrecidos donde subcontratan la fabricación-- acabamos de encontrar un logo multinacional de confianza: No Chains, que puede traducirse como Sin Cadenas, no solo garantiza que no emplea mano de obra esclava, sino que sus beneficios van directamente al bolsillo de los trabajadores.
La noticia de la creación de No Chains ha sido un pequeño acontecimiento en Buenos Aires. A su presentación han asistido numerosos políticos de izquierda, sindicalistas, activistas sociales… e incluso el conservador arzobispo porteño. La noticia no dará la vuelta a mundo aunque lo merezca, porque la nueva firma carece de presupuesto publicitario. Se trata de una sociedad internacional, creada por dos cooperativas de obreros textiles: la tailandesa Dignity Return y la argentina La Alameda. Losintegrantes de ambas padecieron la despiadada explotación de talleres al servicio de marcas como Puma, Adidas, Nike, Umbro, etcétera. Y acabaron organizándose para liberarse de sus cadenas laborales y sobrevivir con dignidad.
Los tailandeses, que fundaron su cooperativa en 2003, cuentan en su página web cómo sus patronos llegaban a drogarlos. A los argentinos (y bolivianos) de La Alameda, fundada hace nueve años, los conocí meses atrás durante un reportaje para Informe Semanal. Ahora he asistido al nacimiento de No Chains gracias al inicio de los rodajes de Vagamundos, un programa de producción propia de TVE que está iniciando su andadura.
El lanzamiento de No Chains tendría que haberse visto en los telediarios de todo el mundo: los propios tejedores desfilaron primero encadenados, vistiendo ropas de marcas acusadas de imponer a la mano de obra local unas condiciones cercanas a la esclavitud. Después, al son de Sin cadenas, la canción de Los Pericos, exhibieron las remeras (cazadoras) con que han iniciado su propia línea de producción. Aún se venden en pocos sitios, pero con un precio tan atractivo como su diseño: 55 pesos, unos doce euros.
Los planes comerciales de No Chains responden a la vocación de extender su lucha contra la explotación de las grandes firmas textiles, enunciada por Gustavo Vera, dirigente de La Alamedacon estas palabras: ‘a la esclavitud global creada por el capitalismo global queremos responder con una lucha global de productores y consumidores.’
miércoles, 2 de junio de 2010
Hemos vuelto a ser padres
... de una preciosa niña.... Estela...
Gracias a todos por vuestro apoyo...
Gracias a todos por vuestro apoyo...
martes, 18 de mayo de 2010
El coste de mi tiempo y el precio de la felicidad
Suena de nuevo el despertador. Es lunes y no queda más cojones que volverme a levantar. Otra vez me esperan ocho horas de trabajo, que al final, suponen mucho más que simplemente ocho horas. En la oficina está mal visto oler mal, y con el calor que hace por las noches en mi apartamento hacen que la ducha sea indispensable. Teniendo en cuenta que para llegar al edificio donde trabajo tengo algo más de una hora y que amablemente me dejan dos horas para comer, en total son cerca de trece horas las que dejo trabajando cada lunes.
Digo cada lunes, pero la verdad es que si fuera únicamente cada lunes no me supondría un gran trauma. La realidad es mucho peor. Las mismas horas que empleo el lunes las tengo que emplear el martes, el miércoles, el jueves e incluso el viernes. Cada día con el cansancio del día anterior y únicamente pensando en que cada vez el fin de semana queda más cerca.
Al final, son un total de sesenta y cinco horas a la semana que tengo totalmente ocupadas cuarenta y siete semanas al año. Si al menos mi trabajo fuera gratificante no tendría queja alguna, pero la realidad no es esa. El trabajo que tengo simplemente es el resultado de una serie de decisiones que tomé en un momento dado evitando únicamente opciones a priori peores. Lo bueno es que al menos el tiempo que paso en mi trabajo no sufro, y la compañía es agradable, pero haciendo contrapeso está la fuerte desazón de saber que cada noche cuando llego a casa no me siento gratificado por el trabajo que he hecho.
Cierto es que todos los meses recibo religiosamente mi nómina, lo que me permitiría, si quisiera, presumir de no tener problemas económicos. Pero el dinero no es felicidad, ni tampoco ayuda en exceso. Lo más preciado que tengo en esta vida es el tiempo, y por mucho dinero que gane, no podré comprar de ningún modo esas sesenta y cinco horas que cada semana trabajo para emplearlas en algo mucho más gratificante.
Antes de meterme en la ducha para afrontar el día enciendo el ordenador, y como cada mañana, me pongo el Stairway to Heaven de Led Zeppelin. 8 minutos de preciado tiempo que no me importa emplear en escuchar una pieza que siempre me resulta gratificante. Si no tuviera que ir al trabajo posiblemente emplearía 130 minutos después de la ducha para ver Ciudad de Dios una vez más, algunas horas para avanzar un poco más en mi lectura del Ulises de Joyce o incluso medio día en visitar a mi madre. Pero supongo que todo eso tendrá que esperar a que vuelva cansado del trabajo esta noche o al fin de semana.
Si tan sólo pudiera convencer a mi jefe de que en vez de subida de sueldo quiero subida de tiempo libre. ¿Tan difícil es comprender que yo no necesito más dinero? Nunca he aspirado a una casa en propiedad, y con el salario que tengo me sobra para pagar el alquiler donde vivo y ahorrar un poco para cuando vengan tiempos difíciles. Por ello únicamente pido algo más de tiempo para mí, pero parece que el consumismo ha conquistado la mente de muchos, y les cuesta apreciar que el dinero no puede comprar las grandes cosas de la vida, aquellas que realmente hacen que vivir merezca la pena.
El dinero no podrá comprar el placer de una compañía que te costó años encontrar. El dinero no podrá comprar el olor de un bosque tras un día de tormenta. El dinero no podrá comprar ver las ilusiones de un hijo. El dinero no podrá comprar el sentirse querido. El dinero no podrá comprar el tiempo para vivir mi vida. El dinero no podrá comprar mi felicidad.
Nota: Todo esto es un relato ficticio, que si bien está inspirado en mi vida y experiencia, simplemente pretende ser un modo de expresar una filosofía, una forma de pensar sobre lo que es realmente importante.
De: http://recuerdosdepandora.com/relatos/el-coste-de-mi-tiempo-y-el-precio-de-la-felicidad/#ixzz0oLyfRn7Y
miércoles, 12 de mayo de 2010
Camino de Santiago Corriendo
¡Una auténtica gozada!
Así se podría resumir la famosa ETAPA 9 de El Camino de Santiago Corriendo, nombre éste digno de ser patentado.
Para los que tenemos la inmensa suerte de poder hacerlo habitualmente, no nos sorprendió la extraordinaria organización ni el estupendo ambiente.
Esta jornada ha supuesto un gran beneficio para Burgos, el deporte en general y el atletismo en particular. Ha quedado constancia de la cantidad de seguidores que tiene este deporte en la capital y la provincia. Viendo la foto de familia en la Puerta del Sarmental, se hace muy sencillo argumentar que no se deben escatimar esfuerzos a la hora de facilitar los medios humanos y económicos para que los jóvenes que se empiezan a aficionar al atletismo, dispongan de instalaciones adecuadas, para que los clubes tengan el apoyo necesario, para que se sigan organizando carreras populares y competiciones en la capital y en la provincia.
El Tragaleguas, organizando esta jornada, ha aportado un camión de granitos de arena a esta causa. Reunir a tantas personas corriendo y disfrutando a la vez está al alcance de muy pocos.
Esquivo nombrar a nadie porque seguro que alguno se me queda en el tintero.
ENHORABUENA A AL CLUB QUE HA HECHO POSIBLE ESTA INOLVIDABLE JORNADA.
jueves, 29 de abril de 2010
¿IGUALDAD?
Vivo en una localidad, muy cercana a Burgos y asisto, atónito, al dantesco espectáculo a costa de la TDT y no es a causa a la programación de los diferentes canales ¡qué más quisiera yo!
Me refiero a que en mi pueblo, como en muchos otros, a pesar de disponer de un repetidor, se ha decidido no dotarlo de la tecnología necesaria para que siga haciendo su función y podamos ver la televisión.
La solución que se nos ha ofrecido es que las personas interesadas solicitemos un equipo para poder recibir la señal vía satélite. Esta es la única solución que se nos ha ofrecido pero, para mi asombro, no es gratuíta y sólo es válida para un televisor. El cuadro-resumen que envío a continuación es resultado de la media después de haber consultado con nueve instaladores autorizados.
CIUDADANO CLASE “A” | CIUDADANO CLASE “B | CIUDADANO CLASE “C” | 2ª TV |
0 € | 170 € | 475 € | 280 € |
Ciudadano clase “A” vive en una localidad donde han decidido que el repetidor siga funcionando. Puede ver cuantas tv quieran sin más coste añadido que un receptor TDT por cada una.
Ciudadanos clase “B y C” son de una localidad, como la mía, donde además de no seguir funcionando el repetidor que ya teníamos, las personas deben pagar según estén empadronadas o no; además cada tv “extra” costaría 280 € cada una.
Y digo yo ¿No somos todos iguales ante la ley? ¿No pagamos los mismos impuestos? ¿Es esta la forma de luchar contra la despoblación rural? Quiero pensar que la Diputación será sensible a esta problemática.
Jesús Lorenzo de la fuente
miércoles, 21 de abril de 2010
PEQUEÑOS PASOS, GRANDES METAS
De: http://javibarbastro.blogspot.com/2010/04/pequenos-pasos-grandes-metas.html

"No basta dar los pasos que te puedan conducir hasta la meta, sino que cada paso debe ser una meta, sin dejar de ser solo eso, un paso"
n leñador un buen día le dijo a su hijo: Hijo, tienes ya 12 años y debes hacerte cargo de tus responsabilidades, así que te entrego esto: y le dio un hacha.
El pequeño, eufórico de ser considerado ya mayor, se emocionó.
- Gracias Papa!! Soy muy feliz.
El padre, le indicó un grueso tronco y le dijo:- Estrénala y corta ese tronco!!
- No sabría como cortarlo papa! es demasiado grande para mí !!, expresó con pesadumbre y confusión el chaval.
El padre le dijo: Nunca lo sabrás si no lo intentas.
El joven era consciente que era un tronco demasiado recio para sus fuerzas, pero pese a eso, para no decepcionar a su padre, alzo con esfuerzo el hacha y encajó el golpe más fuerte del que era capaz. El hacha quedó clavada en el tronco y el muchacho hacia esfuerzos impotentes por liberarla sin lograrlo.
Con una sonrisa, su padre le puso la mano en su cabeza y le dijo: Hijo, lo primero que tienes que aprender es que la verdadera fuerza no está en tus brazos. Esta en tu cabeza. Con inteligencia y esfuerzo conseguirás lo que te propongas.
No tienes que fijarte objetivos desmesurados y fuera de tus capacidades para lograrlos de inmediato. Todo será más sencillo si regulas tus fuerzas a tu nivel y usas tu inteligencia. Tomó el hacha y, dándole una pequeña inclinación dio un golpe suave en un sentido y otro más en el sentido contrario produciendo una pequeña muesca en el tronco. Luego, pasó el hacha a su hijo, y lo invitó a que continuase haciendo lo mismo.
El joven, dando golpes en un sentido y en otro empezó a profundizar el corte, y al cabo de una obstinada y esforzada hora, el grueso tronco con un fuerte ruido de fractura, cayó al suelo en dos pedazos.
Feliz y dolorido de cansancio, el muchacho se dirigió hasta donde estaba su padre y le dijo: Lo entendí !!, cuando una tarea es demasiado grande para terminarla de un solo golpe, debo encararla dividiendo la misma en objetivos más pequeños !!, y si soy constante y no cedo terminaré siempre por lograrlo.

"No basta dar los pasos que te puedan conducir hasta la meta, sino que cada paso debe ser una meta, sin dejar de ser solo eso, un paso"
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