domingo, 20 de junio de 2010

La verdadera polémica del balón Jabulani en el Mundial 2010 y la complicidad de los medios

de: http://intercambia.net/temas/index.php/fabrica-jabulani/




0.30 Céntimos de dólar por balón es lo que cobra un empleado en Pakistán por coser unJabulani, el balón que ha sido tremendamente criticado por su baja performance en este Mundial de Fútbol que se está celebrando. Y si de celebrar se trata “Jabulani” significa eso mismo, celebrar… pero ¿no se enteró la FIFA aún cómo los fabrican? Bueno, casi nadie lo sabe en occidente pues, en la TV no se hablan de esas cosas.

Balon Jabulani
Las grandes cadenas se han esforzado en señalar los fallos del Jabulani, en fin, se ha puesto el grito en el cielo porque el balón no rebota lo suficiente y es muy liviano, pero casi nadie habla del lado oscuro de esta historia, nadie habla del abuso al que son sometidos los trabajadores en Pakistán donde, incluso los niños, trabajan en las fábricas de balones por una mísera paga.
Luego que se publicara un informe sobre los alarmantes abusos laborales a los que son sometidos mujeres, hombres y niños en China y Pakistán (Missed the Goal for Workers) del Foro Internacional de los Derechos de los Trabajadores, la Campaña Ropa Limpia pide a la FIFA que tome una actitud responsable y no negligente de la triste situación de quienes cosen los balones de fútbol.
Hacer la vista gorda ante semejante problema es ser cómplice
  • En Pakistán, más de la mitad de los cosedores de balones de fútbol están en negro y perciben salarios inferiores al Salario mínimo (que por cierto, es bajísimo).
  • Se les contrata como trabajadores temporales para no tener que pagar la seguridad social ni los aportes para la jubilación.
  • Las mujeres y los niños trabajan a domicilio cosiendo balones por una paga indigna y si quedan embarazadas es frecuente que pierdan el trabajo.
  • Trabajan en jornadas de 21 horas al día y sin un día libre en todo el mes.
  • En algunas fábricas, no hay inodoros ni agua potable.
  • Hay tres fábricas identificadas que poseen niños trabajando a domicilio.
Este informe se presentó como resultado de una investigación realizada en Pakistán en base a encuestas anónimas efectuadas a los mismos trabajadores.
Si quieres unirte a la Campaña en Internet que organizó Ropa Limpia, clica en el siguiente enlace: ropalimpia.org
Esa carta será enviada a la FIFA y se espera recabar un buen número de personas que ayuden a que los dirigentes de la máxima jerarquía de este deporte “se enteren” de lo que está sucediendo en los países que ellos compran los balones y cuiden de respetar los derechos de los trabajadores.

lunes, 14 de junio de 2010

Carta del Padre Martin Lasarte desde Angola



Abril, 2010

Querido hermano y hermana periodista:
 
 Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.

 Me da un gran dolor por el profundo mal que personas que deberían de ser señales del amor de Dios, sean un puñal en la vida de inocentes. No hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.

 Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de preconceptos y hasta odio.

 ¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y los más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido que transportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos desde Cangumbe a Lwena (Angola), pues ni el gobierno se disponía y las ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de pequeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han retornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en Moxico mediante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución de alimentos y semillas; que hayamos dado la oportunidad de educación en estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños...

 No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los acuartelamientos de la guerrilla, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos del Gobierno y la ONU. No es noticia que un sacerdote de 75 años, el P. Roberto, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes, como P. Stefano, tengan casas de pasaje para los chicos que son golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio.

 Tampoco que Fray Maiato con sus 80 años, pase casa por casa confortando los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000 sacerdotes, y religiosos hayan dejado su tierra y su familia para servir a sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados, orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de formación profesional, en centros de atención a cero positivos… o sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para vivir y amar.

 No es noticia que mi amigo, el P. Marcos Aurelio, por salvar a unos jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a Dondo y volviendo a su misión haya sido ametrallado en el camino; que el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las áreas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región…Ninguno pasa los 40 años.


 No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día, en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la comunidad que sirve.

 La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente llevar la Buena Noticia, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de Pascua. Hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.

 No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias, pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad como en cada criatura…

 Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio católico en la cual me siento ofendido.

 Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza.
 Eso lo hará noble en su profesión.

 En Cristo,

 P. Martín Lasarte sdb


domingo, 6 de junio de 2010

ROPA SIN DEFECTO. NO CHAINS

Fuente: http://blogs.rtve.es/vicenteromero/2010/6/6/ropa-sin-defecto-laboral-fabrica (RTVE.es)


(Desde Buenos Aires)
Quienes rechazamos la ropa de marca --para repudiar los abusos cometidos por las grandes corporaciones textiles en talleres de los países empobrecidos donde subcontratan la fabricación-- acabamos de encontrar un logo multinacional de confianza: No Chains, que puede traducirse como Sin Cadenas, no solo garantiza que no emplea mano de obra esclava, sino que sus beneficios van directamente al bolsillo de los trabajadores.
La noticia de la creación de No Chains ha sido un pequeño acontecimiento en Buenos Aires. A su presentación han asistido numerosos políticos de izquierda, sindicalistas, activistas sociales… e incluso el conservador arzobispo porteño. La noticia no dará la vuelta a mundo aunque lo merezca, porque la nueva firma carece de presupuesto publicitario. Se trata de una sociedad internacional, creada por dos cooperativas de obreros textiles: la tailandesa Dignity Return y la argentina La Alameda. Losintegrantes de ambas padecieron la despiadada explotación de talleres al servicio de marcas como Puma, Adidas, Nike, Umbro, etcétera. Y acabaron organizándose para liberarse de sus cadenas laborales y sobrevivir con dignidad.
Los tailandeses, que fundaron su cooperativa en 2003, cuentan en su página web cómo sus patronos llegaban a drogarlos. A los argentinos (y bolivianos) de La Alameda, fundada hace nueve años, los conocí meses atrás durante un reportaje para Informe Semanal. Ahora he asistido al nacimiento de No Chains gracias al inicio de los rodajes de Vagamundos, un programa de producción propia de TVE que está iniciando su andadura.
El lanzamiento de No Chains tendría que haberse visto en los telediarios de todo el mundo: los propios tejedores desfilaron primero encadenados, vistiendo ropas de marcas acusadas de imponer a la mano de obra local unas condiciones cercanas a la esclavitud. Después, al son de Sin cadenas, la canción de Los Pericos, exhibieron las remeras (cazadoras) con que han iniciado su propia línea de producción. Aún se venden en pocos sitios, pero con un precio tan atractivo como su diseño: 55 pesos, unos doce euros.
Los planes comerciales de No Chains responden a la vocación de extender su lucha contra la explotación de las grandes firmas textiles, enunciada por Gustavo Vera, dirigente de La Alamedacon estas palabras: ‘a la esclavitud global creada por el capitalismo global queremos responder con una lucha global de productores y consumidores.’

miércoles, 2 de junio de 2010

Hemos vuelto a ser padres

... de una preciosa niña.... Estela...

Gracias a todos por vuestro apoyo...

martes, 18 de mayo de 2010

El coste de mi tiempo y el precio de la felicidad



Suena de nuevo el despertador. Es lunes y no queda más cojones que volverme a levantar. Otra vez me esperan ocho horas de trabajo, que al final, suponen mucho más que simplemente ocho horas. En la oficina está mal visto oler mal, y con el calor que hace por las noches en mi apartamento hacen que la ducha sea indispensable. Teniendo en cuenta que para llegar al edificio donde trabajo tengo algo más de una hora y que amablemente me dejan dos horas para comer, en total son cerca de trece horas las que dejo trabajando cada lunes.

Digo cada lunes, pero la verdad es que si fuera únicamente cada lunes no me supondría un gran trauma. La realidad es mucho peor. Las mismas horas que empleo el lunes las tengo que emplear el martes, el miércoles, el jueves e incluso el viernes. Cada día con el cansancio del día anterior y únicamente pensando en que cada vez el fin de semana queda más cerca.
Al final, son un total de sesenta y cinco horas a la semana que tengo totalmente ocupadas cuarenta y siete semanas al año. Si al menos mi trabajo fuera gratificante no tendría queja alguna, pero la realidad no es esa. El trabajo que tengo simplemente es el resultado de una serie de decisiones que tomé en un momento dado evitando únicamente opciones a priori peores. Lo bueno es que al menos el tiempo que paso en mi trabajo no sufro, y la compañía es agradable, pero haciendo contrapeso está la fuerte desazón de saber que cada noche cuando llego a casa no me siento gratificado por el trabajo que he hecho.
Cierto es que todos los meses recibo religiosamente mi nómina, lo que me permitiría, si quisiera, presumir de no tener problemas económicos. Pero el dinero no es felicidad, ni tampoco ayuda en exceso. Lo más preciado que tengo en esta vida es el tiempo, y por mucho dinero que gane, no podré comprar de ningún modo esas sesenta y cinco horas que cada semana trabajo para emplearlas en algo mucho más gratificante.
Antes de meterme en la ducha para afrontar el día enciendo el ordenador, y como cada mañana, me pongo el Stairway to Heaven de Led Zeppelin. 8 minutos de preciado tiempo que no me importa emplear en escuchar una pieza que siempre me resulta gratificante. Si no tuviera que ir al trabajo posiblemente emplearía 130 minutos después de la ducha para ver Ciudad de Dios una vez más, algunas horas para avanzar un poco más en mi lectura del Ulises de Joyce o incluso medio día en visitar a mi madre. Pero supongo que todo eso tendrá que esperar a que vuelva cansado del trabajo esta noche o al fin de semana.
Si tan sólo pudiera convencer a mi jefe de que en vez de subida de sueldo quiero subida de tiempo libre. ¿Tan difícil es comprender que yo no necesito más dinero? Nunca he aspirado a una casa en propiedad, y con el salario que tengo me sobra para pagar el alquiler donde vivo y ahorrar un poco para cuando vengan tiempos difíciles. Por ello únicamente pido algo más de tiempo para mí, pero parece que el consumismo ha conquistado la mente de muchos, y les cuesta apreciar que el dinero no puede comprar las grandes cosas de la vida, aquellas que realmente hacen que vivir merezca la pena.
El dinero no podrá comprar el placer de una compañía que te costó años encontrar. El dinero no podrá comprar el olor de un bosque tras un día de tormenta. El dinero no podrá comprar ver las ilusiones de un hijo. El dinero no podrá comprar el sentirse querido. El dinero no podrá comprar el tiempo para vivir mi vida. El dinero no podrá comprar mi felicidad.
Nota: Todo esto es un relato ficticio, que si bien está inspirado en mi vida y experiencia, simplemente pretende ser un modo de expresar una filosofía, una forma de pensar sobre lo que es realmente importante.

De: http://recuerdosdepandora.com/relatos/el-coste-de-mi-tiempo-y-el-precio-de-la-felicidad/#ixzz0oLyfRn7Y

miércoles, 12 de mayo de 2010

Camino de Santiago Corriendo


¡Una auténtica gozada!
Así se podría resumir la famosa ETAPA 9 de El Camino de Santiago Corriendo, nombre éste digno de ser patentado.
Para los que tenemos la inmensa suerte de poder hacerlo habitualmente, no nos sorprendió la extraordinaria organización ni el estupendo ambiente.
Esta jornada ha supuesto un gran beneficio para Burgos, el deporte en general y el atletismo en particular. Ha quedado constancia de la cantidad de seguidores que tiene este deporte en la capital y la provincia. Viendo la foto de familia en la Puerta del Sarmental, se hace muy sencillo argumentar que no se deben escatimar esfuerzos a la hora de facilitar los medios humanos y económicos para que los jóvenes que se empiezan a aficionar al atletismo, dispongan de instalaciones adecuadas, para que los clubes tengan el apoyo necesario, para que se sigan organizando carreras populares y competiciones en la capital y en la provincia.
El Tragaleguas, organizando esta jornada, ha aportado un camión de granitos de arena a esta causa. Reunir a tantas personas corriendo y disfrutando a la vez está al alcance de muy pocos.
Esquivo nombrar a nadie porque seguro que alguno se me queda en el tintero.
ENHORABUENA A AL CLUB QUE HA HECHO POSIBLE ESTA INOLVIDABLE JORNADA.




jueves, 29 de abril de 2010

¿IGUALDAD?





Vivo en una localidad, muy cercana a Burgos y asisto, atónito, al dantesco espectáculo a costa de la TDT y no es a causa a la programación de los diferentes canales ¡qué más quisiera yo!
Me refiero a que en mi pueblo, como en muchos otros, a pesar de disponer de un repetidor, se ha decidido no dotarlo de la tecnología necesaria para que siga haciendo su función y podamos ver la televisión.
La solución que se nos ha ofrecido es que las personas interesadas solicitemos un equipo para poder recibir la señal vía satélite. Esta es la única solución que se nos ha ofrecido pero, para mi asombro, no es gratuíta y sólo es válida para un televisor. El cuadro-resumen que envío a continuación es resultado de la media después de haber consultado con nueve instaladores autorizados.

CIUDADANO CLASE “A”
CIUDADANO CLASE “B
CIUDADANO CLASE “C”
2ª TV
0 €
170 €
475 €
280 €

Ciudadano clase “A” vive en una localidad donde han decidido que el repetidor siga funcionando. Puede ver cuantas tv quieran sin más coste añadido que un receptor TDT por cada una.
Ciudadanos clase “B y C” son de una localidad, como la mía, donde además de no seguir funcionando el repetidor que ya teníamos, las personas deben pagar según estén empadronadas o no; además cada tv “extra” costaría 280 € cada una.
Y digo yo ¿No somos todos iguales ante la ley? ¿No pagamos los mismos impuestos? ¿Es esta la forma de luchar contra la despoblación rural? Quiero pensar que la Diputación será sensible a esta problemática.

Jesús Lorenzo de la fuente